Yaka es una pequeña y agradable localidad ubicada en el kilómetro 423 de la carretera Survial. A ambos lados de esa carretera se encuentran diferentes recreos campestres donde ofrecen una rica comida, elaborada con productos obtenidos de las chacras locales. Quizá lo más destacado sea su casa hacienda, a la que se llega tras recorrer un pequeño tramo de 300 metros. Su origen se ubica hacia el siglo XVI, en el reparto de las tierras conquistadas que se realizó a inicios de la Colonia, y su función siempre estuvo asociada a la explotación de la caña de azúcar que se procesaba en los ingenios de Patibamba y de Pachachaca.


Frente a la hacienda, se encuentra un centro de explotación de gusanos de seda. En él, es posible observar a las larvas sobre las hojas de morera y a los capullos de colores blanco y amarillo de los que se extrae ese fino hilo. La asociación que realiza esta explotación produce algunas prendas que el viajero puede adquirir.


Recientemente, Yaka ha impulsado diversas actividades relacionadas con la naturaleza y la aventura, como recorridos en bicicleta de montaña, vuelos de parapente y canotaje en el río apto para todos los públicos.